Un comienzo

Comenzar el viaje cuyo inicio supone la creación de este blog ha sido complicado. Soy un grandísimo aficionado al mundo de los videojuegos, hobby al que dedico un enorme porcentaje de mi tiempo, y aunque mis comienzos fueron los mismos que los de cualquier otro videojugador, mi trayectoria no ha sido quizás tan normal. Con el tiempo, he ido desarrollando una perspectiva sobre el universo del videojuego que difiere bastante a lo acostumbrado.

Mis inicios en el ámbito académico universitario y el contacto con campos artísticos como el cine, la literatura o la música, y las discusiones con mis compañeros de facultad han determinado irremediablemente no solo mi modo de jugar, sino de vivir los videojuegos. Una serie de ideas, planteamientos y opiniones comenzaron a bullir hace no poco tiempo, pero siempre sin llegar a materializarse por completo. No ha sido hasta mi encuentro con acontecimientos que he vivido recientemente cuando me he decidido definitivamente a dar el paso a comenzar a escribir lo que creo y pienso.

Mi pretensión -ya lo podéis intuir en la descripción del blog- es defender la idea de que la creación de entornos interactivos existentes en los videojuegos supone el génesis de un potencial nuevo medio artístico, como pueden ser los ya mentados medios literario, cinematográfico o musical. El aproximamiento que se hace hoy día a los videojuegos, tanto desde dentro como desde fuera es el de mera actividad de entretenimiento y ocio. La prensa especializada del sector continúa sin dar nuevos pasos, atascada en valoraciones que se me antojan demasiado sencillas y superficiales acerca de si el juego en cuestión posee buen aspecto gráfico, físicas, sensación de velocidad, o en el peor de los casos, de si las explosiones son lo suficientemente espectaculares o no; sin atender a lo, a mi juicio, verdaderamente relevante, como las dinámicas de juego, los sistemas y entornos jugables, o las posibilidades narrativas de la interactividad.

Es probable que este tipo de cosas solo interesen a un sector reducido de gente, pero considero necesaria la creación de al menos un espacio donde este tipo de planteamientos comiencen a ser no ya defendidos, sino al menos explicitados.

Sin más, os doy a todos la bienvenida, y espero que disfrutéis el viaje tanto como yo pretendo hacerlo. ¡Gracias!